Muchas veces usamos coloquialmente algunas palabras y muchas de ellas tienen un divertido origen, aquí te contamos de donde vienen algunos de ellos.

Teporocho

La voz teporocho, referida al ‘alcohólico indigente’ es un mexicanismo. Aunque la etimología de esta palabra es incierta, una explicación sobre su origen es que posiblemente surgió de la costumbre de beber infusiones de hojas de naranjo o canela mezcladas con alcohol. Según se cuenta, en México, a principios del siglo XX, estas bebidas se vendían en puestos callejeros y su precio era de ocho centavos; de ahí la voz teporocho, es decir “té-por-ocho”.

Cantinflas

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española incorporó la palabra “cantinflear” que significa hablar con rodeos y significados poco precisos.
Pero el origen de la palabra es muy alejado del significado actual, se habla de que hace algún tiempo una forma coloquial de preguntar donde vas a embriagarte era “¿y tu en que cantín inflas?” y de esa frase se inspiró Mario Moreno para crear su simpático personaje Cantinflas.

Wey

Así como “Ché” identifica a un Argentino, “Pana” a un Venezolano, “Wey” identifica a un mexicano en cualquier parte del mundo.

El origen de la palabra Wey

Güey, wey, o solo we,​ es un mexicanismo usado tanto como una ofensa, como para referirse de manera coloquial a cualquier persona sin necesidad de llamarlo por su nombre. La palabra aplica de igual manera al género masculino como al femenino en caso de extrema confianza.

La palabra de origen náhuatl uey o huey, que significa gran o grande y solía usarse antes de tlatoani (rey); sin embargo en ocasiones se empleaba sola, para referirse a una persona respetada.

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